Asociación Civil Manantial de Vida

Pro Defensa de los Derechos Humanos

Colombia, una oportunidad de vida para los venezolanos con VIH-Sida

En los últimos dos años han fallecido 406 personas venezolanas por esta enfermedad en el país.

 

Junior Alexander Castro es de Maracay, Estado Aragua, Venezuela, tiene 27 años y hace dos años fue diagnosticado con VIH.

 

Hace nueve meses que no ha podido tomar Viraday, el medicamento que le fue recetado para el control de esta infección. Viajó hasta Colombia con la esperanza de poder continuar con su tratamiento, pues en Venezuela la escasez de medicamentos lo obligó a salir del país.


"No estoy muy bien de salud ahora, continuamente padezco decaimiento, diarrea y fiebre. Trato de ser fuerte para no pensar en eso, pero es delicado porque no tengo mis pastillas a la mano. Y tengo que escoger entre pagarlas o pagar el arriendo. Realmente lo que me trajo a Colombia fue la búsqueda de mis medicinas", comenta Junior.

 

La voz de Junior es débil, sin fuerzas. Antes de pronunciar cada frase tiene que respirar hondo y hablar moderadamente, pues la fatiga a causa de la ausencia de su medicamento va en aumento con el transcurso de los días.

 

Según lo informado por el Ministerio de Salud sobre las atenciones a refugiados) y migrantes venezolanos, se han generado 2.395 atenciones relacionadas con VIH-sida entre marzo de 2017 y octubre de 2018, donde la población venezolana ocupa el mayor índice de atención en un 90%.

 

Las atenciones registran la siguiente tabla de distribución:

Consultas: 1.136 atenciones
Hospitalizaciones: 111
Procedimientos en salud: 1.053
Urgencias: 95. Siendo en su orden, Bogotá, Norte de Santander, Antioquia y Cartagena las regiones con más índice de atenciones a refugiados y migrantes venezolanos con VIH-sida.

 

Temor al rechazo y a la discriminación
Cuando Junior llegó a Colombia, su primer destino fue Barranquilla. Allí se hospedó con unos amigos que pudo contactar desde Venezuela, pero durante los cincos meses que estuvo alojado en casa de ellos ocultó su situación por temor a que fuese rechazado, señalado o juzgado por su estado de salud.

 

Para Ricardo García, coordinador del área de prevención del VIH-sida, de la Liga Colombiana de Lucha contra el sida, el silencio por temor al rechazo o señalamiento es el mayor obstáculo en la lucha contra la prevención y atención al paciente con VIH-sida.

 

"Hay muchas personas que optan por el silencio y prefieren vivir con la angustia de no decir nada por temor a la deportación o al rechazo, es una situación compleja y la hemos vivido como equipo en la Liga. Nos hemos encontrado con que las personas venezolanas que han llegado son muy tímidas y sienten mucho miedo de hablar sobre su situación por temor a ser deportadas. Nosotros en Liga tratamos de abrir las puertas para que se sientan en la confianza de manifestar y hablar sobre lo que quieran", asevera Ricardo.

 

Fuentehttps://www.eltiempo.com