Asociación Civil Manantial de Vida

Pro Defensa de los Derechos Humanos

Enfermedad y pobreza: problemas en los territorios indígenas de Venezuela

Es sumamente triste el estado en que se encuentran los indígenas de nuestro país. Desde Amavida hacemos un llamado a los entes gubernamentales pertinentes para que busquen una solución a esta grave crisis que atraviesa el país.

 

 

Un modo de vida ancestral legado por los nativos del pasado

Desde el pasado ancestral las sociedades nativas, de lo que hoy es Venezuela, han mantenido un vínculo directo de relaciones especiales con el territorio, se trata de que los aborígenes conciben la Tierra como la despensa que proporciona la vida y la continuidad. Las sociedades indígenas en sus diversas manifestaciones culturales han discernido que en el territorio todo está vinculado, nada se basta sí mismo, el agua, el aire, el suelos, los bosques, los peces, la fauna silvestre e incluso la vida humana material e inmaterial son inseparables, están unidos de por vida y se comparten los unos a los otros. Situación que lleva a entender que los ancestros prehispánicos entendieron la fragilidad de los ecosistemas y la valoración del territorio y todos sus componentes, concepción arraigada en su devenir histórico como pobladores iniciales de las tierras venezolanas.

 

 

¿Por qué la realidad de hoy es pobreza, enfermedad, migraciones forzadas y desterritorialización?

Ahora, si la herencia transmitida por milenarias enseñanzas generacionales de los aborígenes, es la alimentación y el cuidado del territorio y la evidencia histórica demuestra que los nativos contaban con toda una riqueza territorial en recursos naturales, cómo es posible que en los actuales momentos surjan análisis críticos de investigadores sociales como Guerra (2018); Velandia (2018); Moreno (2017); Vitti (2016); Romero (2016); Gandolfo, (2016) y Freddman (2012), quienes afirman que las diversas comunidades indígenas de Venezuela se encuentran en una situación de éxodo forzado por las difíciles condiciones de vida que existe en el país, muchos de los cuales se encuentran en refugios improvisados en espacios fronterizos de países vecinos (fundamentalmente Brasil y Colombia). Además, el tema de la medicina y la salud de los nativos hoy se ve signada por epidemias como VIH-Sida, malaria, tuberculosis y diversas enfermedades tropicales, agregando también los duros efectos del hambre y la desnutrición en niños, adultos y ancianos nativos.

 

 

Como primera referencia, Guerra (2018) opina que en los actuales momentos la población indígena de Venezuela vive un total colapso por la "grave situación humanitaria que golpea a indígenas yukpa, wayúu y warao ante la carencia de alimentos, medicinas y enfermedades como la tuberculosis y la oncocercosis", a este planteamiento se le agrega lo expuesto por  la agencia de noticias de Univisión (2017), quienes afirman que los "indígenas venezolanos huyen de la crisis por la frontera con Brasil", al respecto las agencias de noticias internacionales como BBC Mundo (2017), Efe (2017) y Reuters (2017), señalan que los indígenas venezolanos, muy particularmente los waraos cruzan la frontera sur del país (Brasil) en búsqueda de refugios humanitarios por la crisis económica y social que atraviesa Venezuela. 

 

Las condiciones descritas, el análisis y las opiniones señaladas obligan a reflexionar sobre la realidad indígena venezolana, por tanto, surge el planteamiento de cómo es que un pasado cargado de ricas tierras agrícolas, de innumerables productos y especies vegetales, animales y peces como base alimenticia para los indígenas, la realidad de hoy es que las principales noticias internacionales y opiniones de actores sociales describen un éxodo forzado por las carencias básicas en salud, alimentación y vivienda.

 

La salud indígena en Venezuela es otro tema de alarma nacional e internacional. Velandia (2018) desarrolló un trabajo periodístico sobre la higiene y salud de los indígenas waraos. En los hallazgo de su investigación y con base en los datos arrojados por el investigador Jacobus Waard (Instituto de Biomedicina de la Universidad Central de Venezuela) determinó que las comunidades indígenas warao son susceptibles a que sufran una epidemia de VIH-Sida en el entendido de que "la presencia del virus entre los indígenas supere el número de personas que viven con VIH en el país, hace que la situación se catalogue como una epidemia". "…la situación es alarmante por su magnitud. La prevalencia es muy elevada, similar a lo que se vio en África al inicio de la epidemia en ese continente. Además, se ha transmitido con mucha rapidez". También Velandia (2018) cree que "la falta de tratamientos con antirretrovirales para controlar el contagio de VIH también es un elemento que ha permitido que la epidemia se siga propagando", "el sistema de salud en Venezuela atraviesa una crisis que se ha agravado con el paso de los años, lo que ha hecho que la escasez de medicamentos sea una constante. La Federación Farmacéutica Venezolana calcula que hay problemas con 85% de los productos".

 

A estas afirmaciones se agrega el diagnóstico presentado por Vitti (2017), quien elaboró un estudio etnográfico que recogió datos de salud en el espacio indígena de las comunidades añepá y hoti en el sur del estado Bolívar de la región de Guayana. El estudio arrojó datos que demuestran que los pueblos nativos del sur del Orinoco han sido afectados por el contagio de enfermedades endémicas como la malaria. Vitti sostiene que "la malaria en estas áreas indígenas puede ser mortal debido a que es una zona de muy difícil acceso, donde hay un escaso acompañamiento de los pueblos indígenas por parte de los entes gubernamentales. En medio de la selva no existe el control del vector a través de la fumigación aunado con la escasez del tratamiento en el país".

 

Este escenario obliga a cuestionar cómo las instancias del Estado han dado respuesta a las demandas de salud pública y salud ambiental en las áreas geográficas con realidades indígenas. En tal caso, Romero (2016) sentencia que las políticas de asistencia social y asistencia médica a los pueblos indígenas han sido ineficientes y poco efectivas a la hora de enfrentar casos como los ya descritos, asevera que "la carencia de los servicios sociales genera desnutrición infantil y materna, enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y tuberculosis, que en múltiples casos lleva a la muerte de muchos indígenas".

 

Otro tema de discusión en los pueblos indígenas de Venezuela es la alimentación, ya se describió que en el pasado ancestral los indígenas gozaban de una rica dieta con altos contenidos de nutrientes y vitaminas, cabe preguntarse ¿por qué hoy la realidad que los identifica es el hambre y la desnutrición?, interrogante que se sostiene en el hallazgo de Vitti (2016), quien argumenta que "hablar de hambre en los pueblos indígenas resulta contradictorio especialmente en un modo de vida donde históricamente han obtenido su alimento de su territorio tradicional: cazando, recolectando, cultivando, o adquiriendo alimentos indirectamente con la venta de sus productos. Sin embargo, muchas variables (económicas, y políticas) han incidido en cambios culturales que han trastocado su identidad afectando de manera directa sus hábitos alimenticios".

 

La situación que corresponde a las tierras indígenas es otro debate cuando se discuten y plantean análisis referido a la territorialidad, por ello, temas como estudio de espacios indígenas, análisis, valoración y zonificación de áreas geográficas con rasgos culturales tienen un peso determinante a la hora de tratar asuntos de derechos ancestrales sobre la tierra. La percepción que existe sobre Venezuela en cuestiones de carácter territorial y étnico es algo que amerita de profundas revisiones, en el entendido de que problemas como demarcación de tierras indígenas, asignación de usos en espacios nativos para la agricultura, actividad pecuaria o deforestación, recursos hídricos y la presencia de recursos mineros en territorios indígenas y las subsecuentes políticas que incentivan las actividades extractivas, realidad que se aprecia en los pueblos indígenas localizados en el área del Arco Minero del Orinoco.

 

Este problema compromete la historia, los orígenes, la cultura y la procedencia ancestral de la venezolanidad, necesariamente hay que buscar las causas que alteran y deterioran la vida y cultura de los indígenas del país, para ello, Gandolfo (2016) considera que "los factores que inciden en la persistencia de la brecha de pobreza indígena son la exclusión geográfica y política, opresión histórica, escasez de infraestructura y de bienes de capital físico, están en mayor exposición al riesgo, pero hay nuevos datos que muestran que la clave fundamental para que los pueblos indígenas puedan salir de la trampa de la pobreza es invertir en el desarrollo en la primera infancia y reducir la discriminación estas son las dos áreas que merecen mayor atención en las políticas y las investigaciones".

 

Es una gran tarea que se debe asumir en los retos de la Venezuela del por venir, los pueblos y comunidades indígenas no deben ser visto como mera imagen de folklore cultural para inflar imágenes políticas y publicitarias que solo presentan vacíos que no brindan soluciones a los problemas de salubridad pública y ambiental, seguridad alimentaria y derechos a hábitat a niños, jóvenes, adultos y ancianos indígenas. La idea es aprender todos de todos, y en la Venezuela de hoy hay que buscar fortaleza en esa valentía indígena que en el pasado ancestral los sabios ancianos usaron para resistir a los procesos colonizadores que buscaban desarticular las raíces de vida aborigen. Por tanto, este escrito busca desde la iniciativa académica y en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas invitar y proponer investigaciones que desmonten las intenciones neocolonizadoras de tipo ideológico que en los tiempos actuales busca justificar el despojo territorial, la contaminación ambiental en hábitat indígenas, la deficiencia en las políticas sanitarias, el éxodo forzado de nativos de sus tierras ancestrales por los pocas opciones de empleo y alimentos y las dolorosas condiciones de desnutrición infantil, maternal y la ampliación de la mortalidad infantil y crecimiento de morbilidad por reaparición de enfermedades tropicales en localizaciones geográficas, donde este problema ya era en todo superado. Hablar de lo indígena y lo ancestral es un tema que requiere la atención de todos, especialmente de quienes día a día reconocemos que en este país la ideas de multidiversidad, pluriculturalidad, tolerancia, libertad, democracia y derechos humanos son valores que si tienen aceptación y coexistencia en la vida indígena venezolana.

 

Fuentehttp://www.el-nacional.com